La cogeneración es un sistema de alta eficiencia energética, lo que permite un ahorro de energía primaria, con la consiguiente reducción y ahorro de emisiones.
Además, la cogeneración es un componente clave de la política energética y medioambiental europea, ya que contribuye fuertemente a la consecución de los tres objetivos principales de esa política:
La reducción del consumo energético facilita un acceso permanente a las fuentes de energía primaria a precios asequibles y las ventajas de la generación distribuida contribuyen a asegurar el suministro de energía final independientemente del nivel de la demanda.
La eficiencia energética potencia el crecimiento económico y el empleo, en un contexto en el que los costes de la energía son críticos para la competitividad empresarial y la situación geográfica de las plantas de producción, y la reducción de la dependencia energética permite además equilibrar la balanza comercial y mejorar el bienestar de los ciudadanos.
La reducción del consumo de energía por mejoras en eficiencia y en extensión del uso de combustibles más limpios tiene un impacto directo en la reducción de las emisiones de efecto invernadero y en la mitigación del cambio climático.