Completar el marco de inversión y habilitar una REVU (Retribución por Extensión de Vida Útil), principales preocupaciones del sector en el XXII Congreso Anual de Cogeneración.
Hoy se ha celebrado en Madrid el XXII Congreso Anual de Cogeneración bajo el título “Cogeneración 2026: Subastas para la transición”, que organizan ACOGEN (Asociación Española de Cogeneración) y COGEN España.
El presidente de ACOGEN, José Ignacio Castillo, abrió su discurso recordando que “la cogeneración es una infraestructura industrial y energética que conecta el futuro de nuestras fábricas con el del sistema eléctrico. Aúna futuro industrial y transición energética”. “Industrias papeleras, alimentarias, químicas, cerámicas, de refino y muchas otras, cuyas cogeneraciones, al producir conjuntamente calor y electricidad, ahorran energía y aportan generación gestionable y distribuida, próxima a los centros de consumo e idónea para una operación eficiente y segura del sistema eléctrico”, señaló.
Sin embargo, tal como afirmó Castillo, el balance del sector en los últimos años no es bueno. Entre 2019 y 2025, la producción con cogeneración cayó a la mitad y su aportación pasó del 12% al 6% de la electricidad nacional. En lo que llevamos de 2026, este dato ha descendido por debajo del 5%, mientras en la Unión Europea es el 12%.
“El sistema eléctrico ha dejado de aprovechar una parte esencial de su generación firme y síncrona, conectada a las redes de distribución por todo el territorio, que contribuía a una operación más estable, con menores costes y mayor seguridad de suministro. Pero estas instalaciones siguen ahí. Con las condiciones adecuadas, pueden volver a aportar valor a las industrias y capacidad al sistema eléctrico cuando este la necesite”, enfatizó Castillo, con la vista puesta en las próximas subastas de 1.200 MW aprobadas por el Gobierno este verano.
En este sentido, tanto el presidente de ACOGEN como de COGEN España agradecieron al Ministerio, al IDAE y a los equipos que han trabajado con las asociaciones el diálogo mantenido para desarrollar este marco. “Nuestra petición inmediata es publicar la ya tramitada convocatoria y confirmar definitivamente el calendario de la primera subasta”. “La confianza inversora necesita certezas para decidir”, puntualizó el presidente de ACOGEN.
Por su parte, Julio Artiñano, presidente de COGEN España, señaló en relación al nuevo marco inversor, que “Hoy, las industrias disponen de mayores grados de libertad para diseñar sus modelos energéticos. Dispondrán de herramientas para adaptar la cogeneración a sus necesidades específicas. Y dispondrán, sobre todo, de una oportunidad que abre la puerta a una nueva generación de instalaciones”.
Para el presidente de COGEN España, el sector necesita: “reglas que estén completamente definidas; que las empresas dispongan de certidumbre jurídica y económica para tomar decisiones de inversión que comprometerán cientos de millones de euros durante las próximas décadas; calendarios claros; seguridad regulatoria; y plazos suficientes ajustados a la realidad de cada industria, porque cada fábrica tiene necesidades distintas, tecnologías distintas y ritmos de inversión distintos”. Y finalizó lanzando un mensaje de confianza a los asistentes: “Confianza en nuestras industrias, en la capacidad tecnológica de nuestro sector y en la colaboración entre empresas, asociaciones e instituciones”, puntualizó.
La caída de la cogeneración impacta en el sistema eléctrico
Entre 2020 y 2025, unas 300 plantas de cogeneración, con una potencia de 2.300 MW, pararon al agotar su vida retributiva mientras esperaban un marco para su renovación —publicado finalmente en el BOE el pasado mes de julio— y ante la ausencia de medidas que permitieran mantener su operación.
Según estimaciones del sector, estas paradas han supuesto una pérdida de competitividad de 1.800 millones de euros anuales de facturación energética industrial. Además de una importante pérdida de eficiencia energética; en términos de energía primaria, el impacto equivale a un aumento del 4% del consumo de gas de todo el país. A ello se suma un incremento estimado de tres millones de toneladas de CO₂ al año.
España ha perdido una capacidad de generación con cogeneración equivalente al 33% de la producción nuclear de nuestro país; energía síncrona y firme, con capacidad para aportar servicios de control de tensión y frecuencia, y distribuida por todo el territorio, cuya pérdida conlleva importantes perjuicios y costes para la operación del sistema y compromete la seguridad de suministro. En Alemania los cogeneradore reciben un pago del operador de la red al que están conectadas.
Ante esta situación, ACOGEN y COGEN España han promovido dos medidas complementarias: las subastas para renovar las cogeneraciones y una solución transitoria para mantener su operación mientras llegan las inversiones.
Nuevo marco inversor: acierto tecnológico con incertidumbres en el modelo económico
El pasado 15 de septiembre finalizó el plazo de alegaciones a la propuesta de resolución de la primera subasta de cogeneración. El sector está pendiente de la publicación definitiva en el BOE de la convocatoria y la fecha firme de la primera subasta, prevista para el 10 de diciembre. Tras cinco años de espera, las industrias necesitan conocer las condiciones definitivas para decidir sus inversiones.
El marco aprobado contempla dos convocatorias de 600 megavatios cada una, para 2026 y 2027; que movilizarán una inversión estimada de unos 2.200 millones de euros para implementación de nuevas cogeneraciones y modernización de las existentes: plantas de gas natural preparadas para utilizar hidrógeno y plantas de biomasa. Una transformación clave para modernizar el parque cogenerador y acelerar la competitividad industrial y la descarbonización de la industria calorintensiva.
Uno de los mayores aciertos del nuevo marco es su amplitud tecnológica. Cada industria podrá diseñar su propio sistema energético, combinando cogeneración con almacenamiento eléctrico y térmico, electrificación del calor, adecuación al hidrógeno, captura de CO₂ y digitalización; una solución tecnológica a medida para dotar de flexibilidad, decidir cómo producir y consumir energía ante situaciones de mercado muy diferentes y gestionarla en función de las singularidades de cada fábrica. Esa flexibilidad y adaptabilidad técnica son fundamentales para afrontar los múltiples escenarios energéticos, amplían enormemente las opciones de descarbonización y competitividad para la industria.
“Se trata de generar valor cuando la cogeneración funciona, pero también cuando está parada: aprovechar electricidad competitiva para producir calor, emplear energía almacenada y gestionar con flexibilidad el suministro a la fábrica y a la red”, explicó el presidente de ACOGEN.
En cuanto al modelo económico planteado en el nuevo marco, las asociaciones destacan que se trata de un cambio estructural, debido a la reducción de la retribución a la operación en más de un 30% respecto a las instalaciones actuales, en buena medida por el nuevo tratamiento del coste del CO₂ asociado al calor. En consecuencia, la retribución a la inversión adquiere un peso imprescindible para el equilibrio económico de las plantas y, por tanto, su viabilidad. Ganar una subasta no basta: la inversión tiene que poder ejecutarse y sostener la competitividad del proyecto asociado a la fábrica.
Cinco años de retraso y la alta demanda de equipos obligan a tomar medidas transitorias
El retraso acumulado en la publicación de las subastas, el tiempo requerido para materializar los proyectos -cuatro años aproximadamente- y la alta demanda de equipos en el mercado de la aviación, defensa y data centers, demandan tomar decisiones para evitar el riesgo de más cierres.
Según datos de las asociaciones, otras 100 instalaciones, con 1.000 MW, agotarán su vida retributiva entre 2026 y 2029. Si no se completan las inversiones y no se establecen medidas de continuidad, dos de cada tres cogeneraciones podrían estar paradas en 2029.
Por ello, ACOGEN y COGEN España proponen habilitar una Retribución por Extensión de Vida Útil, REVU, que permita seguir operando a las plantas que hayan agotado o agoten su vida útil retributiva hasta 2031, mientras completan sus inversiones, siempre que mantengan los requisitos de eficiencia energética. Es una iniciativa compartida con ADAP, ANEO y AEVERSU, que cuenta con amplio apoyo parlamentario, y cuya finalidad es preservar actividad industrial, empleo y generación distribuida contribuyendo a la seguridad de suministro.
Programa de máxima actualidad: cinco visiones para el futuro de la cogeneración
El Congreso Anual de Cogeneración se consolida un año más como el foro de diálogo entre el sector regulatorio y el industrial. Políticos, reguladores e industrias se han dado cita para abordar el futuro inmediato de la cogeneración, a las puertas del nuevo ciclo inversor marcado por las subastas de 1.200 MW.
A lo largo de cinco sesiones, con la participación de más de treinta ponentes, los asistentes han conocido de primera mano las oportunidades que abre esta nueva etapa para acelerar la descarbonización y la competitividad industrial.
La jornada abrió con los mensajes de los líderes industriales, de la mano de Rubén Hernando, senior advisor de FTI; Carlos Reinoso, portavoz de la Alianza por la Competitividad de la Industria Española; y Alberto Martín, socio de consultoría de Energía de PWC.
La sesión 1, «Visión política: perspectivas energéticas del futuro en España», reunió a los responsables de energía de los principales partidos políticos, con la intervención de José Antonio Valbuena (PSOE), Juan Diego Requena (PP), Ricardo Chamorro Delmo (Vox) e Igotx López (PNV), quienes abordaron las perspectivas y prioridades energéticas desde el ámbito político.
La sesión 2, «Visión normativa, sistemas y mercados» puso el foco en el contexto regulatorio y energético de las próximas subastas de cogeneración. Participaron Jesús Ferrero, subdirector general de Energías Renovables de MITERD; Laura Moreno, jefa del departamento de Mercados de Operación, REE; Yolanda Cuéllar, directora de Operación del Mercado, OMI Polo Español (OMIE); Eduardo García, director de Operación de Enagás (GTS); Raúl Santamaría, director general de MIBGAS; José Antonio Castro, vocal de la dirección de Energía de la CNMC; y Lope del Amo Martínez, jefe del departamento de Transformación de la Energía de IDAE.
Cerraron la mañana Begoña Villacís, directora ejecutiva Spain DC & Mercado Energético en Transformación, y Cristiano Amaro, head of Biometano at Capwatt Iberia.
La tarde comenzó con la «Visión europea: acelerando industria y descarbonización». Raimon Argemí, director General de AESA; Rodrigo Álvarez, director de Energía e Innovación de Aspapel; Radu Surdeanu, senior director Government Affairs de Siemens Energy; Nicolai Romanowski, senior energy manager en Cefic; y Simon Minett, chief executive de Challoch Energy, abordaron la estrategia europea para la descarbonización del calor y su papel en la transformación industrial.
La sesión 4, «Visión tecnológica: tendencias tecnológicas y de innovación en cogeneración», contó con la participación de Antonio Bethencourt, director de Ventas de Negocio Regulado B2B de Redexis; Elvira García, directora de Operaciones de Gases Renovables y Biometano en Nortegas; Daniel Subirachs, managing director de 2G; y Ty Jagerson, VP international development en Antora.
Como colofón, la quinta y última sesión, «Visión sectorial: energía térmica, sostenible, inteligente y competitiva», reunió a José María González, director general de APPA Renovables; Josep Capdevila, presidente de ADAP; Joaquín López, director general de ANEO; y Verónica Rivière, presidenta de GasINDUSTRIAL. Un cierre centrado en el papel de la energía térmica y en los desafíos compartidos por los distintos sectores industriales.
La relevancia de esta cita se refleja también en el respaldo empresarial, con el patrocinio de 2G, Alpiq, Antora, Axpo, Bergen Engines, CapWatt, Engie, Galp, GE Vernova, Hogan Lovells, Iberdrola Cogeneración, IGNIS, Jenbacher, MWM, Naturgy, PwC, Redexis, Shell Energy, Siemens Energy y Wärtsilä.



